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El ejercicio físico para la salud en población con Síndrome de Down debe contar con la individualización como su elemento básico de eficacia y seguridad. Los ejercicios que se realizan aportan grandes beneficios tanto a nivel físico como emocional.

En medio de las clases de rumba, se asoma la gran sonrisa de Camilo, un hombre de 38 años con Síndrome de Down que cuenta con la disciplina deportiva suficiente para asistir todos los días “religiosamente” desde hace 6 años, tal y como lo afirman sus familiares. Con talento para la pintura y para la natación, el deporte hace parte de su rutina diaria desde que era muy pequeño.
En la sociedad, el proceso de integración de la persona con síndrome de Down requiere el convencimiento por parte de ésta, de que su minusvalía no implica incapacidad y que las actividades físicas y deportivas hacen parte de una forma de interrelación.
Algunos de los efectos más claros reportados para la salud son la disminución de la presión arterial, la mejor adaptación y eficacia cardiovascular, reducción de los niveles del colesterol "malo", así como de los triglicéridos, la prevención y reducción de la obesidad, y la mejoría del equilibrio calórico.
Pero los beneficios en cuanto al estado de ánimo también son favorables. Enriquece los procesos mentales, la tolerancia al estrés, fomenta la interrelación social y facilita la adquisición de hábitos positivos de vida y abandono de los hábitos negativos.
La actividad deportiva se incluye en los planes de rehabilitación pero vivida desde una dimensión de ocio que la hace más agradable y apetecible.
Un día de Camilo inicia muy temprano. A las 8:30 llega con su termo distintivo a ProGym, Bucaramanga, dispuesto a ir a su clase de baile. Luego de dos horas sale feliz, con mas energía a continuar su jornada en el colegio, en medio de manualidades y dibujos en los que expresa toda su ternura y sensibilidad.
De forma general, la práctica del ejercicio físico incluido en un programa de salud para las personas con Síndrome de Down, debe tener en cuenta algunas ideas básicas como escoger el deporte adecuado, la existencia de un equipo multidisciplinario y de una infraestructura apropiada con el entorno más idóneo y las protecciones pertinentes, y hacer un permanente monitoreo de la aptitud individual.
Para Camilo, la preparación adecuada fue establecida por parte de ProGym de acuerdo a la edad, a las posibilidades físicas y psíquicas, y por supuesto a sus gustos y motivaciones.
El ejercicio lleva a adquirir y mantener otros hábitos saludables de la vida y modificar costumbres inadecuadas. El descanso suficiente, alimentación correcta, la tranquilidad mental, el apoyo de la familia y el entusiasmo por parte de la persona, son fundamentales. Por ello, Camilo es ejemplo de superación y de perseverancia.
Pie de página: Como Camilo, las personas con Síndrome de Down encuentran diversos beneficios en el ejercicio, como un mejor estado general y una mayor integración social.

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